Archivo para marzo 2017

¿Para qué conmemoramos cada 8 de marzo?

2B9B0820Cada 8 de marzo nos ofrece la oportunidad de renovar nuestro compromiso por continuar avanzando en la lucha que aseguren que las mujeres de nuestro país puedan desarrollarse en igualdad de condiciones, desarrollando al máximo sus potencialidades y no teniendo que enfrentar ninguna de las inequidades, brechas y barreras de género que las heroínas de otros tiempos han tenido que derribar.

Si bien los cambios han sido muchos, no alcanzan para modificar todas las estructuras y prácticas cotidianas que sostienen las discriminaciones de género y que tienen como resultado las desigualdades que determinan la trayectoria de niñas y mujeres.

El hecho de que haya una cantidad de mujeres y niñas que mueren cada año como efecto de la violencia machista nos interpela y confronta a reflexionar sobre cuanto hemos logrado permear un sistema social, político, económico2B9B0817 que sigue vulnerando los derechos humanos de la manera más flagrante.

Son muchos los desafíos que tenemos por delante, pero también son muchas las oportunidades que tenemos no solo de honrar a todas las mujeres mártires y visionarias que nos han precedido, sino que desde nuestra labor cotidiana tenemos
cada día la oportunidad de hacer la diferencia y contribuir al desarrollo de la sociedad más equitativa, justa e inclusiva.

Debemos seguir trabajando para que las niñas y mujeres puedan fortalecer su autonomía, liberándolas de todo estereotipo sexistas. Por otra parte, los diversos actores sociales deben2B9B0813 avanzar en el reconocimiento  de que las mujeres son ciudadanas de primera clase, como todo ser humano que nace en nuestro país, esto implica el desarrollo de una conciencia crítica de género que reconoce la existencia de la discriminación y propone un nuevo pacto social basado en los derechos y no en la justificación de las desigualdades.

Debemos seguir profundizando también por la consolidación de la “sororidad” como una cualidad que debe caracterizar al género femenino, esto implicar entender que las desigualdades, injusticias y flagelos que deben enfrentar las mujeres nos afectan como colectivo y que cada vez que una mujer muere como víctima de femicidio,  cada vez que a una mujer recibe menos salario por el mismo trabajo, cada vez que se ven truncadas las trayectorias de mujeres en los ámbitos políticos, artísticos o de cualquier naturaleza, hay un atentado de género  y debemos reaccionar como colectivo.  La sororidad, concepto que desarrolla magistralme2B9B0822nte Marcela Lagarde, destacada antropóloga feminista, invita a las mujeres a sentirse parte de este inconsciente colectivo que no solo sintoniza con la maravilla de ser mujer, sino que también sintoniza con todas las mártires que han luchado por el derecho a tener derechos.

La lucha por el derecho a voto, por el derecho a estudiar, por el acceso a un salario justo, por detener la violencia machista, por participar de la actividad política, por visibilizar el trabajo que hacen niñas y mujeres en las tareas de cuidado, todos estas batallas son parte de la historia política de las mujeres y honrando esa memoria histórica debemos en la actualidad asumir los cambios que nos corresponde protagonizar…y es que debemos consolidar los cambios y seguir corriendo los límites para que niñas y mujeres puedan desarrollarse en libertad y libres de todo estereotipo que se cierne sobre ellas.